VISITANDO A LAS VECINAS - CAPÍTULO III - 40 años

VISITANDO A LAS VECINAS - CAPÍTULO III - 40 años

Piensa en un recuerdo de tu infancia que te haga sonreír, ¿dónde estabas? No es casual que la mayoría de las personas traigan a su mente un recuerdo en la naturaleza, al aire libre, con aire en la cara y pedaleando, con arena y mar, con hojas, con palos.

Estamos en un momento transformador, bueno, corrijo, algunas personas estamos viviendo un momento transformador. Los que eran gilipollas antes de esto lo siguen siendo, como dice una muy buena amiga, ¿verdad, Flor? 🙂 

Y tampoco es casual que cuando ocurren este tipo de situaciones nuestra mente nos lleve a esos recuerdos de cuando éramos criaturitas. Y esa es mi propuesta para hoy, visitar esas poblaciones vecinas en las que hay un recuerdo al que volver para observarle desde lejos.
Igual la plaza que nos parecía enorme ahora nos parece más pequeña, igual nos encantaba ver unos palos y ahora nos parecen una “basura” más que querrá meter nuestra criaturita en casa (maravilloso síndrome de “todo es un tesoro”), igual resulta que lo que era muy guay y nos evoca felicidad ahora ya no es más que una foto en blanco y negro. Igual sí, igual no.

Pues mi foto, en colores, y no en blanco y negro, y las vecinas que os presento esta semana están muy cerca de mi ciudad. Las he visitado cientos de veces. Y son tan conocidas que hay sobradas publicaciones explicando todo lo que se puede ver en ellas y cómo hacerlo. Covarrubias y Santo Domingo de Silos, con el desfiladero de la Yecla, os ha tocado.

Y para esta visita como ya sabéis que no soy de describir como ir y venir, porque hay gente maravillosa que lo hace excepcionalmente bien lo que quiero dejaros son tres recomendaciones literarias para volar por sus páginas y luego poder recorrer estos tesoros con las miradas acumuladas de muchos personajes, reales o ficticios.

Recordad que hay muchas maneras de viajar y leer es siempre comprar un billete de ida.

El primero, un descubrimiento de hace muy poquito y que no solo recorre estos lugares sino otros maravillosos de Burgos, La huella del mal de Manuel Ríos San Martín. Las pesquisas de Silvia y Daniel para resolver un homicidio les van a llevar hasta el desfiladero de la Yecla. Una reflexión sobre lo que es la violencia y la maldad. ¿Tendrá algo que ver que el Arroyo El Cauce, que ha horadado esta estrecha y profunda garganta, sea afluente del río Mataviejas?

El segundo es un clásico que casi todos hemos estudiado pero como pasa muchas veces desvinculamos de la memoria de ubicación geográfica, el bellísimo soneto dedicado por Gerardo Diego al Ciprés de Silos. Un ciprés muy especial, lleva 125 años disfrutando del maravilloso claustro románico desde que los monjes restauradores franceses del cenobio lo plantaron en 1882, cuando ajardinaron el claustro. Lo que no mucha gente sabe es que plantaron 4 árboles, por eso está desplazado del centro. Pero solo este sobrevivió ya que se encuentra en la zona con una luz más favorable. Una conjunción especial entre el arte y la naturaleza. Y no solo eso, sino que es un árbol tan especial para los monjes que tiene hasta médico particular para él. No te cuento más, cuando vayas ¡pregunta!.

El tercero, uno de mis libros favoritos, de la gran Espido Freire, La Flor del Norte, la historia de Cristina de Noruega. Un libro que empieza conectando directamente con una visita obligada y muy singular en Covarrubias, la Ermita de San Olav, el último deseo de este personaje de la historia con mucho de ficción pero que no deja indiferente. Su tumba se encuentra en la colegiata de Covarrubias. Cuando fue abierta se encontró una momia con el cabello aún rubio y algunos remedios medicinales adecuados para las enfermedades del oído y del riñón. ¿Hay algo mejor para una visita que ponerle un poco de misterio?

En resumen, una excursión de un día para todos los públicos, naturaleza, arte, literatura, historia y muchos misterios por resolver.

¡Ah! que despiste, los 40 años del título. Justo el tiempo que hace que llevo visitando estos emblemáticos lugares, eso, que ha sido mi cumple, je je je. 

Este año nos quedamos cerca, ¿y tú?

FELIZ VIAJE A LOS RECUERDOS.

Ficha de viaje: COVARRUBIAS, SANTO DOMINGO DE SILOS Y LA YECLA

Cruzar el desfiladero de la Yecla, visitar el enigmático ciprés de Silos, encontrar las historias del claustro románico del monasterio de monjes benedictinos de Silos, pasear bajo las casas de Covarrubias y llegar hasta Ermita de San Olav, una ermita con una arquitectura muy singular.

Aprender como la literatura puede conectar con un entorno.

Descubrir la historia de Cristina de Noruega.

Adentrarte en los orígenes del castellano visitando el monasterio de Silos.

Disfrutar de la naturaleza del desfiladero de la Yecla, erosión, cambios de curso fluvial, pequeños saltos de agua, buitres leonados, eco y llegar hasta los cercanos Sabinares del Arlanza con especies con más de 2.000 años de antigüedad.

Respetar los entornos naturales para mantenerlos protegidos.

Investigar nuevas maneras de probar productos locales manteniendo las recomendaciones de seguridad por la COVID-19.

Respirar aire puro de manera consciente.

Y por supuesto, comer un buen bocadillo que quizá tengas que compartir con alguna hormiga.  

“Ahora sé con toda certeza que moriré en breve, que no finalizaré nada de lo que he comenzado, que no veré erigida mi capilla”.
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Cristina de Noruega
"La Flor del Norte"