VISITANDO A LAS VECINAS - CAPÍTULO I - 45 AÑOS

VISITANDO A LAS VECINAS - CAPÍTULO I - 45 AÑOS

Estos días nos hemos dado cuenta de que las vecinas y los vecinos son algo más que esas personas que nos cruzamos en el ascensor de vez en cuando. Hemos descubierto que tenemos compañeras y compañeros de aplauso, de mirada y de sonrisa compartida o vecinas y vecinos a los que por desgracia preferiríamos que fueran vecinas y vecinos de meteoritos intergalácticos. Ahí lo dejo.

Pues nosotros hemos decidido que este año toca visitar a las vecinas. No, que no se nos ha ido la pinza. No es que estemos pensando en llamar a la puerta de nuestra vecina favorita y su perrete que nos han cuidado de miedo en este tiempo regalando una sonrisa al pirata a dos metros y dos felpudos de distancia, no. (Inciso que me permito,  Bea, Kai: sois geniales)

Vamos a visitar nuestra provincia y nuestras provincias vecinas. Y claro, que nos pueden quedar a un piso de distancia o a varios. Por eso este es el capítulo I, lo que no sé es cuántos capítulos tendrá la serie.

Pues una provincia vecina a la que tenemos mucho cariño y que nos ha regalado muy buenos momentos es Palencia.

Palencia es de esos lugares que la gente te dice ¿Palencia? Y tú contestas con una sonrisa y dices, sí, Palencia.

¿Y la siguiente pregunta es? ¿Y el título qué? Porque Palencia y 45 años… y con el título de vecina pues bien podría ser que tienes una vecina que es de Palencia y tiene 45 años, como si fuera un chiste malo. Pues no. Es que en 2020 hace 45 años que en Palencia se creó un rincón muy especial, la reserva de Ciervos Monte el Viejo. Y esa es nuestra recomendación para hoy. De 10 inquilinos con los que empezó a los más de 60 cérvidos que campan a sus anchas han pasado 45 años.

Ciervos que han hecho de esas 50 hectáreas su hábitat natural y se han convertido en el orgullo de las palentinas y los palentinos.

Un lugar para disfrutar tranquilos, para ver cómo la vida de estos rumiantes se abre paso cada primavera con los nuevos ciervos que nacen, observar sus patas delgadas pero fuertes terminadas en una pezuña que se parte en dos, sus saltos y luchas entre los machos y descubrir que son los únicos mamíferos a los que les crecen astas formadas por hueso muerto que son renovadas cada año.

Un regalo de la naturaleza para aprender a observar y conocer el entorno que nos rodea.

Y es que en esta serie corta de recomendaciones que empezamos hay unas premisas que vamos a intentar cumplir. Y espero que me permitáis este inciso.

Los que publicamos contenido en la red, al margen del entretenimiento que supone y la interrelación social que se produce tenemos la obligación de ofrecer contenido responsable y contrastado. Estamos viviendo una pandemia, y hay una serie de organismos científicos que están generando recomendaciones para protegernos y proteger el entorno que nos rodea y que podamos empezar un nuevo espacio histórico mejor de cómo lo pausamos.

Por ello este año, nosotros para viajar trataremos de buscar:

  1. Espacios donde la distancia social pueda ser respetada con tranquilidad y calma sin “vecinas y vecinos” que mandarías a otra galaxia. (Recomendación de la OMS https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public )
  2. Espacios donde podamos sentarnos con nuestra manta y nuestros bocadillos y comer al aire libre y después recoger y dejar esa zona con al menos un plástico menos de los que había al llegar. (Recomendaciones para “vagos”, te recomiendo investigarlas, en referencia a los objetivos de desarrollo sostenible https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/takeaction/)
  3. Espacios donde poder respirar y descontaminarnos física y psicológicamente (https://www.who.int/es/air-pollution/news-and-events/how-air-pollution-is-destroying-our-health)
  4. Espacios en los que poder aprender porque no sabemos cómo será la vuelta al cole y queremos preservar el aprendizaje como una fuente maravillosa de felicidad. (https://escuelaconcerebro.wordpress.com/ )

Este año nos quedamos cerca, ¿y tú?

FELIZ VIAJE

Ficha de viaje: MONTE EL VIEJO PALENCIA

Pasear por el alrededor del Monte el Viejo y disfrutar de los cérvidos y de su hábitat.

Aprender sobre los seres vivos, su clasificación, formas de reproducción, características y cuidados.

Investigar nuevas maneras de probar productos locales manteniendo las recomendaciones de seguridad por la COVID-19.

Respirar aire puro de manera consciente.

Y por supuesto, comer un buen bocadillo que quizá tengas que compartir con alguna hormiga.  

“Cada tic-tac es un segundo de la vida que pasa, huye, y no se repite. Y hay en ella tanta intensidad, tanto interés, que el problema es solo saberla vivir. Que cada uno lo resuelva como pueda.“
3conlasmaletasacuestas-FRIDA KAHLO
Frida Kahlo
Pintora