PRIMERA DECISIÓN DEL PIRATA: 2601 KILÓMETROS

PRIMERA DECISIÓN DEL PIRATA: 2601 KILÓMETROS

– Yo quiero ver la Torre Eiffel – nos dijo un día el pirata.
– ¿Por qué no? – respondimos nosotros.

El 15 de junio de 2017, con viento a favor, zarpamos en nuestro primer viaje por Europa. Nuestro querido coche, compañero de aventuras, parpadeó las luces cuando a las 6 de la madrugada nos montamos con una sonrisa tan grande como imponente nos esperaba la Torre Eiffel.

Burdeos, Nantes y el Mont Saint Michel fueron el preludio de nuestra llegada a París. Porque nosotros somos así, decidimos llegar despacito, como quien visita a unos amigos de una ciudad cercana, descubriendo rincones de nuestra vecina Francia.

El 19 de junio de 2017 en mitad de una autovía atascada el pirata miró por la ventanilla y gritó – la Torre Eiffel –.

Y aprendimos que hay lugares que no necesitan nada para ser especiales. Hay cientos de estampas maravillosas con este ingenio de hierro como protagonista principal o secundario pero a nosotros nos pareció tremendamente mágico que la descubriera así.

Con una sonrisa, un “bon jour” en cada rincón, un “s’il vous plait” amable y un “merci” cantarín el pirata descubrió que hay palabras mágicas.

El 20 de junio de 2017 nos marcamos como objetivo llegar por fin a la Torre Eiffel.

Quisimos fabricar un recuerdo y el recuerdo se nos rebeló.

Nos montamos en un clásico batobus para llegar hasta nuestra ansiada Torre. Pero el pirata, fruto del cansancio, del calor o de la emoción, se durmió. Se durmió tan profundo que aunque la Torre se hubiera desplomado no se habría despertado.

Y en ese momento sentimos una cierta frustración, un ¿para esto hemos llegado hasta aquí?, un ¿no quieres despertarte para ver la Torre? … un….MIERDA, MIERDA muy grande… un todo eso que se os pueda ocurrir pensar…

Pero nos miramos, respiramos fuerte, y nos reímos. Nos reímos mucho. El pirata dormido profundamente apenas se movía. Nos bajamos con él en brazos y simplemente nos tumbamos a los pies de la Torre a esperar que se despertara.

Educar a nuestras hijas y nuestros hijos es entender sus necesidades y respetar las nuestras. Viajar te coloca en situaciones maravillosas que se convierten en oportunidades para conectar y conectarnos.

La Torre Eiffel llevaba allí desde el 31 marzo de 1889, seguro que podía esperar unos minutos más a que la pisáramos JUNTOS.

Ficha de viaje: TORRE EIFFEL

https://www.toureiffel.paris/es

La web es muy completa y toda la información muy útil.

Si sabes exactamente cuándo vas a llegar te recomiendo comprar las entradas previamente y elegir las primeras horas de la mañana. Evitarás el exceso de gente y las colas. Visitarla de día y de noche es un capricho que merece la pena.

http://www.batobus.com/es.html

Es una forma agradable de acceder a varios puntos de París.

Rodear la Torre Eiffel y verla desde todos los ángulos que puedas: el Campo de Marte, Trocadero, bajo el atrio, en cada planta.

Entender el concepto de globalización. Es difícil encontrar alguien que no reconozca la Torre Eiffel en un simple dibujo. Cuando eso ocurre solemos dejar de prestar atención a sus curiosidades y sus rincones.

Ejercitar la capacidad de observación.

Descubrir a Gustave Eiffel, el hombre, con sus grandes legados y sus fracasos.

Intentar buscar analogías numéricas. ¿Cuántos elefantes pesa? ¿Cuántas personas puestas una encima de otra se necesitan para llegar a su altura?

Aplicar el concepto de perspectiva, ¿por qué se han hecho tan pequeñitas las personas?

Y por supuesto, comerse unos “macarons”. No serán los más sabrosos ni los más baratos pero si son los que comerás en el monumento de pago más visitado del mundo.

"Los niños deben ser muy indulgentes con las personas mayores"
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Antoine de Saint-Exupery
Autor de "El principito"