EN UN LUGAR DE LA MANCHA: 381.104

EN UN LUGAR DE LA MANCHA: 381.104

¿Sabes de esas veces que quieres hacer algo ingenioso y te sale una caca? Pues a Cervantes no le pasó. Lo petó con “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”. Se podría decir que el primer “best-seller” con la idea que tenemos de esa palabreja hoy en día. 

Y claro, de alguna manera teníamos que poner esta obra en el camino de Juan y, de paso, repasar un poco lo que nosotros sabemos de ella. Por esa razón nos lanzamos a la Ruta del Quijote pero un poco “a nuestra manera”.

Y como no estoy muy ingeniosa pues me dejaré de florituras y requiebros, ni rimas, ni palabrerías, ni… ¡vale, vale, paro de sinónimos! Si quieres hacer la Ruta del Quijote esta es nuestra propuesta. 

Y recuerda, el orden de los factores no altera el producto

El personaje esencial es Don Quijote, pero antes de conocerle en detalle te proponemos empezar por uno de los pasajes más conocidos, y que dan una idea de ese loco-cuerdo que se termina por hacer entrañable. 

Nuestra ruta empieza por los molinos. Pueden ser los de Consuegra, que elegimos nosotros, o los de Campo de Criptana si te pillan más a mano. 

En Consuegra entre los molinos descubrirás además el Castillo de la Muela de más de 800 años de antigüedad.

Puedes visitar el Molino Bolero por dentro y además realizar una visita al castillo. Si puedes hacer la teatralizada mejor que mejor. 

Nuestra segunda parada fue Almagro que además se convirtió en nuestra base para esta ruta quijotesca. 

Esta ciudad es literatura en sí misma. Además de porque es absolutamente preciosa, encalada en blanco, calles empedradas, cuidadas… tiene una joya escondida

Bajo los pórticos de la fascinante Plaza Mayor se encuentra un espacio único en el mundo, un Corral de Comedias del siglo XVII que está todavía en activo y en el que puedes disfrutar de una visita teatralizada que te recomendamos 100%. 

Aunque Almagro esconde más cosas, no te las voy a contar yo porque las puedes leer mucho mejor AQUÍ.  

Así me va… recomendando irte de mi blog… Pero es que soy muy fan de que se usen las ciento mil webs que hacen las administraciones públicas para promocionar sus recursos turísticos. Y que obviamente tú también has pagado un poco. No digo más que me sale una “quijotada” 😉

Sigamos nuestra ruta del Quijote. El siguiente destino que no te puedes perder es Ciudad Real, con dos puntos principales, el Museo del Quijote-Biblioteca Cervantina y la Plaza Mayor. El Museo del Quijote nos gustó especialmente por su integración audiovisual y porque conocimos bien a todos los personajes de esta novela. Y la Plaza Mayor nos enamoró, por su vida en los soportales y por ese ayuntamiento con secreto nórdico. 

Pero hay más rincones en Ciudad Real, y tampoco te los voy a contar yo. Esta vez te enlazo con el blog que nos abrió las puertas de Ciudad Real, El viaje me hizo a mí

Y es, curioso, las bloguers y bloguers de viajes se curran mucho sus publicaciones durante mucho tiempo, las administraciones se frotan las manos por esta promoción y luego… luego, en general, como mucho les dan las gracias. Me voy a repetir, no digo más que me sale otra “quijotada” 😉 

No, no se me ha ido la pinza, no creas, la reflexión viene por ¿sería Cervantes un “influencer” de la época? 

Sigamos, que mezclo churras con merinas y la única oveja que tiene que aparecer aquí es la manchega. Que para eso entre parada y parada hay que parar a repostar y mejor un poco de queso manchego (apunta: solo lo es si está hecho con 100% con leche de oveja manchega) y un buen vino de la zona. 

Aún nos queda una parada y tiene que ver con el personaje femenino más conocido del Quijote, Dulcinea o, lo que es lo mismo, Aldonza Lorenzo, o quién la inspiró, Ana Martínez Zarco de Morales. En El Toboso, otro municipio de cuento, encalado en blanco y  calles empedradas, podrás encontrar la Casa de la Torrecilla que cuentan que perteneció a Ana Martínez Zarco de Morales, osea Dulcinea. 

A ella no la verás pero te la puedes imaginar en cualquier estancia de esta casa con estructura original del siglo XVI y que representa como era una casa manchega de un hidalgo con sus diversas dependencias. Además no puedes perderte la prensa de aceite con viga de 15 metros que hay en su patio. 

Pero antes de irte tienes que pasar por tres sitios más. El primero, para coger fuerzas, la panadería de Aldonza Lorenzo, que ni es suya ni nada, más allá del nombre, pero que no pueden ser más majas las personas que la atienden. No te olvides de comprar unas galletas de las que hacen ellos mismos. 

El segundo lugar la plaza de la iglesia. Allí te puedes fotografiar en una escena romántica de esas muy de instagram, un Quijote con la rodilla incada y una Dulcinea que le espera

Y el tercero, para cerrar esta historia, el Museo Cervantino, donde podrás ver lo lejos que ha llegado el Quijote. Encontrarás ediciones en más de 70 lenguas diferentes, algunas tan extrañas como el guaraní, y además verás el libro del Quijote más grande del mundo. 

Es hora de terminar. Y me permito copiar a Cervantes. 

VALE.

“Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades”.
3conlamaletasacuestas_RUTA MANCHA
Texto de El Quijote
De Cervantes