BELMONTE: 0 EDULCORANTES

BELMONTE: 0 EDULCORANTES

Empezar un post que te hace mucha ilusión escribir tiene un inconveniente muy grande. Quieres decirlo todo tan “guay” que la cagas fijo.

Mi primera idea era empezar diciendo algo “ingenioso” tipo: “en un lugar de la Mancha de cuyo nombre si queremos acordarnos…” pero ha sido pensarlo y decirme cutre, cutre, cutre.

La segunda idea era algo parecido a lo que colgué en Instagram pero me parecía que no es muy “bloguero” repetir cosas. Aunque creo que voy a ignorar esta parte.

Total, que he dicho, pues a pelo, sin edulcorar. Y es que nada le pega mejor a Belmonte que ser directos, sin rodeos ni acaramelamientos.

Por dos razones. La primera, porque la culpable de que fuéramos allí la primera vez, Marian García, si está a menos de 1 metro de algo con azúcar cuenta la leyenda que le nacen de las manos una bandurria y/o cualquier elemento musical y prepárate que te va a caer un chorreo en forma de canción que no te quitas ese estribillo ni con la canción del verano.

¿No sabes quién es Marian García? Ya estás yendo a Google y poniendo “pollo lento”, “zorromostro” o “botigorra” y te enteras.

A veces me gustaría que pudieras poner “ciencia con criterio y contrastada, transmitida con buen gusto y un toque de humor irónico” y que saliera pero… bueno… eso es otro tema.

Y la segunda razón, y más importante, porque Belmonte es auténtico. Hay muchos pueblos bonitos, de esos que alguien ha dicho “lo declaramos como uno de los pueblos más bonitos de Castilla la Mancha” pero que sean auténticos no tantos. Mantener el equilibrio entre las “piedras” que cuentan “historia” y sacarle partido sin convertirse en un souvenir playero es complicado.

Esta vez hicimos un poco de trampa, y fuimos infieles a nuestro blog. No fuimos 3, fuimos 2.

Bueno, no exactamente, primero fuimos los 3. Una parada “expres”, con más de quijotada que de otra cosa. Y allí conocimos a Carmen y Lourdes. Que si pensaron que estábamos medio tarados (y con buen criterio) lo disimularon muy bien. ¿Y quiénes son Carmen y Lourdes? Pues eso te lo cuento luego que sino no lees el post hasta el final porque te habrás ido a reservar una habitación en Belmonte y ya sabéis que yo quiero visitas en el blog que se lean todo. 

Venga que sigo, las conocimos, más majas no pudieron ser y prometimos volver, y volvimos 2. Pero, tranquilidad que hemos amenazado con volver los 3 y les ha parecido bien.

Más que nada porque ya le hemos contado al pirata que nuestra escapada en Belmonte empezará viendo un Castillo a lo lejos. El Castillo de D. Juan Pacheco, de estilo gótico-mudejar, con influencias francesas en su interior y con una curiosidad, su planta en forma de estrella. En España no hay otro de arquitectura militar con este tipo de planta.

A vuestras criaturitas no sé, pero a la nuestra le dices Castillo y es acierto casi seguro. Si además es escalable en todas y cada una de sus torres y tiene un calabozo que da “cosilla” es un sí o sí que hay que visitar.

Desde el Castillo Belmonte a tus pies. Una muralla casi intacta que lo rodea por completo. Sobresaliendo tres puntos que no puedes perderte, los molinos, la Colegiata de San Bartolomé y el Palacio del Infante D. Juan Manuel.

Y claro, ahora te preguntas, ¿y eso para las criaturitas qué? Pues eso como tantas otras veces depende de vosotros.

Belmonte parece haberse detenido en el tiempo, como si la frase mal atribuida a Fray Luis de León, vecino ilustre de Belmonte, se hiciera cierta: “cómo decíamos ayer”.

Y la palabra tiempo y criaturitas para mi es sinónimo de historias y leyendas. En las calles encontrarás muchos “tips” de personajes relacionados con la historia y la cultura de la villa. ¿Se te ocurre un plan mejor que tener una historia para cada calle?

¿Quién fue “la Beltraneja”? ¿Y qué tiene que ver Belmonte con ella? ¿Y Eugenia de Montijo? ¿Pasearon los Reyes Católicos por aquellas calles? ¿Por qué no dijo Fray Luis de León lo que se dice que dijo? ¿Quién se lo inventó? ¿Y los molinos? ¿Habrá gigantes o molineros? ¿Pasaría Don Quijote por allí?

Pues no lo sé, habría que profundizar en los diferentes estudios, desde el de Romagosa hasta el realizado por el estadounidense Eisenberg y la Asociación de Amigos de Campo de Montiel.

Pero si sé una cosa, si pasara hoy Don Quijote Carmen y Lourdes le darían posada, porque son ellas el alma del Retiro del Pilar, esa casa de la que dices quiero ir y quiero volver.

Una casa de turismo rural muy especial. Y a nosotros esto nos cuesta decirlo. Porque además de un sitio bonito y bien cuidado necesitamos que transmita algo más. El Retiro del Pilar es un oasis en mitad de la Mancha, cada mueble, cada detalle cuenta muchas cosas. Las vigas vistas y las modernas que cuidan de lo viejo para no perderlo, las puertas que esconden secretos, cabeceros de cama con cerrojos, y si, también un toque de humor que las puso en nuestro mapa de destinos, unas luces de colores como una feria del verano. Y es que eso es lo que mola de El Retiro del Pilar, esa dosis de frescura y amor por el trabajo bien hecho, y además con olor a bizcocho casero.

Fuimos por la reina del #zorromostro y vigía del etiquetado nutricional pero volveremos por Carmen, Lourdes y su maravillosa villa, Belmonte.

FELIZ VIAJE HIDALGOS.

Ficha de viaje: BELMONTE

Subir al Castillo y trazar el recorrido visual que harás andando. De la Puerta de Almudí a la plaza del Pilar, pasando por el Convento de los Trinitarios. Subir a la Colegiata de San Bartolomé y llegar hasta el Palacio del Infante D. Juan Manuel. Continuar pegados al cementerio hasta llegar a los molinos. Si atardece mucho mejor.

Volver buscando la casa de Fray Luis de León y pasar junto al Convento de los Jesuitas, salir por la Puerta de la Estrella.

Volver a entrar en la zona amurallada y perderse un poco por las calles. No te olvides de mirar las puertas y ventanas. Son pasadizos a la historia de una villa.

Aprender más sobre la historia de Castilla.

Descubrir a Fray Luis de León y por cercanía a la obra del genial Cervantes.

Sumergirse en el mundo de Don Quijote y Sancho Panza y pelear con sus gigantes y con los tuyos.

Y por supuesto, no olvidarse de tomar un buen pisto y unas migas.

“Faltan palabras a la lengua para los sentimientos del alma.”
3conlasmaletasacuestas-FRAY LUIS DE LEON
Fray Luis de León
Teólogo, poeta, astrónomo, humanista y religioso agustino