ANDAR POR EL AIRE: 8 de agosto de 1709

ANDAR POR EL AIRE: 8 de agosto de 1709

Dice Jose Luis Calderón, nuestro piloto de globo de Siempre en las nubes, que cuenta la historia que los primeros en volar fueron un cordero, una gallina y una oca.

Nos gustó tanto la historia y cómo nos la contó después de aterrizar en el punto que el viento quiso y que nuestro piloto decidió que era un buen lugar que nos pusimos a investigar.

¿Y por qué? Pues porque para nosotros viajar es aprender y ya sé que soy pesada. Pero es que viajar no es hacer la foto e irse, no es coleccionar tickets, es más, mucho más. Es un aprendizaje transversal para criaturitas y no-criaturitas. Y volar en globo es un súper-aprendizaje, una súper-experiencia y es súper-recomendable. Y ya sabéis que no soy de publis pero si tenemos que repetir, lo volvemos a hacer con Siempre en las nubes, sin duda.

Dicho esto, dejadme que os cuente un poco más. El primer vuelo de un globo aerostático no es el de los hermanos Joseph y Étienne Montgolfier. Lo siento, eso que hemos aprendido en el cole no es cierto. (Una pizca de espíritu crítico). Ese fue el primer vuelo tripulado.

Es Bartolomeu Lourenço de Gusmão, inventor y sacerdote, quien consigue el 8 de agosto de 1709 demostrarle al rey Juan V de Portugal en la Casa de Indias de Lisboa que su artilugio para “andar por el aire” funciona consiguiendo que se eleve 4 metros por encima del suelo. Sin embargo, esta historia no le gusta tanto al futuro Papa Inocencio XIII y Bartolomeu pasa de ser conocido como el “padre volador” a ser “socio del diablo”. Es perseguido, huye a España y muere en Toledo. Parece que una vez más la humanidad no conecta bien con la ciencia y la invención.

Años más tarde los hermanos Joseph y Étienne Montgolfier tuvieron más suerte y en mitad de Versalles, con toda la pompa y boato de la corte francesa, pelucas mediante y hasta con Benjamín Franklin (sí el del pararrayos) de espectador de excepción hicieron que el físico Francois Pilatre de Rozier y el Marqués d’Arlendes volaran durante 25 minutos, cubriendo casi 10 kilómetros y alcanzando unos 1.000 metros de altitud.

Esta historia tan maravillosa tiene más detalles, coincidencias y curiosidades… pero… no seré yo quien te la cuente.

Es mucho mejor que te decidas a volar en globo y disfrutes de la experiencia, sepas que el globo no tiene timón y que le dirige el viento, seas consciente de que no aterrizarás dónde quieres sino dónde el piloto pueda, comprendas que las mejores experiencias no se planifican y que el rumbo lo deciden las corrientes, aprendas que pasa en los valles con el viento, preguntes al piloto por qué se vuela por las mañanas al amanecer o por las tardes al anochecer, comprendas porque el aire caliente sube…

Cuando termines con todo esto, una vez en tierra, con las fotos hechas, la sensación impregnada de que no se mueve el globo sino el terreno, el sonido del silencio del aire y del quemador guardado, las risas y los brindis, y las anécdotas aprendidas, entonces y solo entonces investiga.

¿Qué pinta Agustín de Betancourt y Molina en esta historia? ¿Por qué metieron animales en la cesta? ¿Cómo se controlan las corrientes aéreas?… y en definitiva todo aquello que genere tu curiosidad.  

FELIZ VUELO

Ficha de viaje: VIAJE EN GLOBO

Nuestra empresa favorita para volar en globo: Siempre en las nubes.

Aprender el proceso del vuelo.

Descubrir la historia de los globos aerostáticos. 

Disfrutar del vuelo y sentirte como un pájaro. 

"Volar es una sensación incomparable"
3conlasmaletasacuestas-BLANCHARD
Sophie Blanchard
Primera mujer en pilotar un globo aerostático