JUGUETILANDIA

JUGUETILANDIA

Hace poco hablaba de nuestro primer “unboxing” o “desempaquetamiento de un regalo que te mandan”. Y ayer llegó nuestra primera solicitud de colaboración. Un e-mail en el buzón de entrada que nos decía en resumen algo como: Nos ponemos en contacto contigo para que nos ayudes a difundir un portal de donaciones que hemos creado.

Lo primero como siempre ilusión. ¡Qué guay! Poder aportar. Lo segundo, reflexión. ¿Es nuestro blog el espacio para hacer esta colaboración? ¿Qué tiene que ver con viajar? Después llegaron las dudas y los resquemores, ¿será verdad que hacen lo que hacen? ¿y si ayudo y no llega donde queremos? ¿y si mi esfuerzo-dinero-cosa termina en vete tú a saber dónde? Porque, no nos engañemos (o no mucho) estas preguntas o algunas parecidas nos las hacemos casi todos.

Y en eso estaba cuando recordé algo. Una de esas anécdotas que te pasan cuando viajas. De camino a Sevilla hicimos una parada en Hervás. ¿Y por qué? Pues porque leímos que la calle más estrecha de España estaba allí, con solo medio metro de ancho, la Travesía del Morón es la calle más angosta y pintoresca que hemos visto. ¿Y cómo llegamos hasta ella? Con ayuda.

Después de varios paseos en círculos sin encontrarla preguntamos a un vecino que pasaba por allí. Solo nos dijo: venid. ¡Olé! Pensamos.

Y le seguimos, y no iba despacio el hombre, no. Que íbamos los 3 en un trotecillo ridículo detrás suyo. Y por un momento nos miramos el capitán y yo pensando, ¿pero y dónde nos lleva este hombre? Incluso, un malintencionado pensamiento, “leñe, este pueblo es pequeño y ya hemos andado como si fuéramos a ir a la cercana Cáceres”. Al poco el hombre se paró, y nos dijo, es aquí, y abrió justo la puerta de su casa.

Un gracias rápido y un breve llevo aquí viviendo toda la vida. No penséis que fue seco o borde, no. Llevarnos a SU calle significó que nos dedicó un tiempo para algo que para él era lo de todos los días.

Para nosotros era algo nuevo.

Y aquí sí, aquí sí enlaza todo. Cuando donamos algo que nosotros usamos todos los días nos cuesta un tiempo elegirlo, llevarlo, limpiarlo, o incluso buscar a quien donarlo no. Y a veces olvidamos que al otro lado hay alguien buscando una salida pequeña a su calle estrecha, algo nuevo que para otros fue viejo, gente buscando un objeto sobre el que contar una historia propia.

Hay muchos tipos de donaciones, pero no podemos olvidarnos que nosotros tenemos un pirata. Y hace seis años que “Juguetilandia” se coló en nuestra casa. Ha ido llegando poco a poco, nos guste o no, nos rodeamos de más cosas de las que somos capaces de convertir en historias.

Cada cierto tiempo tratamos de que otras y otros piratas puedan ver con ojos nuevos un juguete que en nuestra casa ya ha contado su historia

¿Qué razón hay para no hacerlo? Y si además esas y esos piratas tienen historias de batallas y emociones, de luchas con dragones que no son imaginarios mucho mejor.

Nunca habíamos pensado en una plataforma tecnológica para donar nuestros juguetes, no vamos a mentir. Hasta ahora lo hemos hecho como siempre, en el barrio, en la parroquia, en el centro que conocemos. Pero, ¿por qué no? ¿Por qué no usar las tecnologías para dar más vida a nuestros juguetes?

Si puedes, si quieres, si este post te contagia un poquito y te apetece probar un modelo tecnológico para hacer donaciones aquí te dejo el link de la plataforma:

https://www.tablondeanuncios.com/donaciones/

FELIZ VIAJE

“¡Nosotros los juguetes lo podemos ver todo!”
3conlasmaletasacuestas-WOODY
Woody
Actor de Toy Story