CAFÉ CON LECHE: 2019

CAFÉ CON LECHE: 2019

31 de diciembre de 2019. Llevo varios días de repaso de 2019 y sin saber que post hacer para despedir el año. ¿Un destino? ¿Cuál? ¿Un #aprenderviajando? ¿Un microrrelato? Ni idea. Mente agotada. Y entonces pasa. Algo surge.

Mi ilusionante Madresfera hace un carnaval de post. ¿Y eso que es? Pues no lo sé, pero me ha gustado la idea. Sobretodo porque siempre que pienso en la comunidad Madresfera me imagino cruzándome en el ascensor virtual con blogguers geniales que me dan los buenos días y hablamos del tiempo. No, del de llover y nevar, no. Del TIEMPO de verdad.

Ese tiempo que ha hecho de 2019 un año muy especial. Nosotros empezamos 2019 haciendo las maletas para irnos a Lisboa el 2 de enero de 2019. Lo que no sabíamos es que terminaríamos haciendo maletas para irnos el 1 de enero de 2020 a Londres. Y mucho menos sabíamos que en nuestras maletas tendríamos un montón de gente virtual absolutamente brillante e inspiradora que se ha subido a nuestro viaje en este blog.

Porque nuestro blog tiene solo 5 meses de vida, nació el 25 de julio 2019. Se han instalado en él 39 posts que ya van haciéndose espacio en esta casa virtual, algunos cogen más polvo que otros, pero conviven con bastante armonía.

Todo esto lo tenía claro que lo iba a decir, de una manera u otra. Pero ¿cómo seguir? Entonces el pirata me ha dicho ¿qué haces? Y le he dicho escribir un post para un carnaval. ¿Te vas a disfrazar? No. ¿Entonces?

Entonces lo he tenido claro.
Cuando viajamos y nos tomamos un café con leche en algún lugar nos disfrazamos de ese lugar y un poco de él se viene con nosotros haciendo que nuestro armario de vida sea cada vez más y más grande.

Aquel café de Lisboa que me supo a fado que no me gustaba, el de la casa en el árbol en Bizkaia que me dejó un regusto a Tom Sawyer y no sé por qué, el de Marruecos que me supo a lágrimas de despedida. Cafés en Portugal, en Marruecos, Andorra, en muchos sitios de España, cerca de nuestra casa o lejos. Ese es el espíritu de mi blog. Escribir con un café con leche para dejar un poso en mí y quizá en alguien que lo leyera.

No imaginábamos tener seguidores más allá de nuestra gente. No esperábamos hacer una presentación que nos supiera a nueva vida y a nuevas gentes que llegan. No esperábamos nada, excepto contagiar si alguien se pasaba por aquí que otra manera de educar es posible y que viajar (recuerda, #cercaolejostodoesbien) es una manera de hacerlo.

Mi pirata me dice que si además doy un consejo sobre cuidar animales seguro que ganamos las tazas del concurso. Y ¿sabéis? Pues le voy a hacer caso.

Porque en este blog no hay ni orden ni concierto, hay deseos de soltar y ser nosotros mismos. No sabemos hacernos fotos buenas y nos da pánico no tener un criterio sobre como exponernos. Este blog es un experimento familiar que no sabemos dónde irá. Un experimento que se viene al 2020 con nosotros. Ha sido un regalo que nos ha dado alas para ser un poco más locos y plantarnos en Belmonte a dejar unas #botigorras a Marian o que nos ha llevado a Madrid a correr la carrera #yonorenuncio de Laura y su equipo, un blog que me ha permitido una charla transformadora con Maite en el primer congreso de mujeres en el sector público y que le permite al pirata explorar el agradecimiento regalando un lápiz para escribir realidades alcanzables. Y más, mucho más. Porque un blog para nosotros es compartir, detrás de las marcas personales, los apodos divertidos (piratas, capitanes o cualquier otro…) hay personas.

Igual que en un viaje.

Igual que en la vida.

Si tienes a mano un café con leche te invito a que disfrutes de estas tres cuentas que para nosotros han sido inspiradoras. La primera nuestra querida @arantxa.educarconectando ella es luz, es faro, es mirada a la infancia inspiradora, es mujer, es madre, es profesional, es amiga, es pareja, es MAGIA.

La segunda una familia que esperamos poder desvirtualizar algún día y darles las gracias por quitarnos miedos, son la MochiFamily , esencia pura de #aprenderviajando.

Y la tercera, es alguien muy especial por dos motivos, el principal, es la única persona que he conocido que ha atrapado mi tiempo, y estoy segura de que es capaz de atrapar el tiempo de todo lo que importa en la vida. Ella es Eva Gascón. Y el segundo motivo es porque además para nosotros engloba a mucha gente que ha sido motor de nuestro cambio. Imposible darle las gracias con palabras. 

Feliz viaje a 2020.

No, no me he olvidado de hacerle caso al pirata. El consejo de los animales. Mirad más abajo, mirad siempre en lo más profundo, ahí están las preguntas importantes 🙂

"Los animales me ayudan a sobrellevar mis días de viaje. A medida que voy de un sitio a otro alrededor del mundo, anoto y recuerdo muy bien a aquellos animales a los que he conseguido conocer en el camino"
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Jane Goodall
Primatóloga, etóloga, antropóloga y mensajera de la paz de la ONU inglesa